«Este si eres tú», pensé.
Me miraba del mismo modo que junto al estanque aquella noche. Esa media sonrisa con cierta malicia…
-No me lo pondrás fácil, ¿verdad?-susurré mientras mis ojos se clavaban en los suyos. Esto era nuevo, mi piel se electrificaba cada vez que estaba cerca de él. Estaba claro que había cierta atracción, pero por ello, no dejábamos de lado nuestra contienda personal.
-No hay nada fácil. Todo tiene su fin…