lunes, 6 de enero de 2014

Capítulo 2- Cruce de destinos

Después de todo lo ocurrido Hae Ahn se sentía realmente agobiada de regreso a casa. Aquel día además no podía escaparse porque, al parecer, tenían una reunión muy importante con el hijo de un magistrado de una de las provincias del Sur, quien había llegado a visitar al Rey. El por qué tenía que estar ella allí no lo sabía, pero tampoco era la primera vez que acudía a una de las reuniones de palacio.


Se miró al espejo cuando la costurera de la casa terminó de ajustarle el hanbok nuevo, que era de colores rosas... lo que faltaba. Lo que peor llevaba sin embargo era el tener que ponerse un velo. Aquello era como ocultarse a sí misma, ocultar su personalidad, ocultar su voz. Todo lo que podía hacer en aquellas situaciones era quedarse sentada, quieta, y sin hablar. No lo entendía...¿Para qué la querían allí?